La petrolera estatal venezolana, Pdvsa, envió en el último año, ha enviado más de tres millones de toneladas de crudo a España, lo que representa un aumento notable en comparación con años anteriores. La mayor parte de este crudo se destina a Repsol, que lo procesa en sus refinerías.
Este aumento en las exportaciones ocurre en un contexto de inestabilidad política en Venezuela, donde la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro ha sido cuestionada por la comunidad internacional. A pesar de estas tensiones, la relación entre PDVSA y Repsol parece ser bastante interdependiente, ya que Repsol también lleva a cabo actividades en Venezuela, como la extracción de gas, reseñó el medio Cinco Días
Es interesante mencionar que, aunque existen preocupaciones sobre posibles sanciones económicas, algunos expertos sugieren que el petróleo podría seguir fluyendo hacia países aliados de Venezuela si se endurecen las sanciones. Además, Repsol ha reconocido que operar en Venezuela implica riesgos geopolíticos, lo que añade una capa de complejidad a esta relación.
Según consta en las estadísticas oficiales. Esto significa colocarse en niveles similares a los de 2015, 2014 y 2006, cuando se produjeron las mayores entregas de los últimos dos decenios en el entorno de esos mismos tres millones anuales.
De acuerdo a fuentes del sector, casi todo el crudo importado se encuentra en los puertos de Bilbao, Cartagena y Tarragona, y tiene como destino a Repsol, quien procesa dicho crudo pesado en sus refinerías. En este sentido, las fuentes consultadas señalan que la entrega de este petróleo se produce como pago en especie a las deudas que Caracas ostenta con la compañía liderada por Josu Jon Imaz, que mantiene su operativa en el país latinoamericano desde 1993.
Los más de tres millones de toneladas de petróleo venezolano que entraron en España hasta noviembre de 2024 suponen más que doblar la recepción del ejercicio anterior. De acuerdo con los datos proporcionados por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), un organismo tutelado por el Ministerio para la Transición Ecológica, se constató un incremento del 120% entre 2023 y 2024. Venezuela es el séptimo país del que España se aprovisiona de petróleo en el mundo y sus entregas suponen casi el 5% del crudo importado.
Estados Unidos, la Unión Europea y la mayoría de países del mundo han negado la legitimidad a Maduro en Venezuela, por lo que está por ver qué repercusión tiene esto de cara a potenciales sanciones económicas contra Caracas. Repsol recibe petróleo de Venezuela en base a dos conceptos. Por un lado, como pago en especie a la deuda histórica que la compañía estatal venezolana tiene con la compañía española.
Por otro lado, Pdvsa envía crudo a Repsol también como pago en especie por la actividad que desempeña la firma allí. Repsol extrae gas que sirve para abastecer a sus ciclos combinados de gas, que son el sustento de su sistema eléctrico. Es decir, que existe una relación de simbiosis entre Caracas y la empresa española. Ahora está por ver hasta qué punto el enrrocamiento de Maduro puede tener consecuencias para las compañías extranjeras que operan allí. Sobre todo, poco antes de la llegada de Donald Trump al poder en EE UU. En el sector se especula sobre la posibilidad de que el magnate republicano pueda dar una vuelta de tuerca a las sanciones internacionales como represalia al chavismo.
No obstante, otras fuentes del sector opinan que endurecer las sanciones provocará que el petróleo que hoy en día Pdvsa envía a España, Italia o EE UU gracias a la operativa de Repsol, ENI o Chevron, podría acabar vendiéndose a los pocos países aliados del chavismo que no respetan el régimen de sanciones internacionales, como Rusia, China o Irán. Repsol reconoce en sus estados financieros desde hace años que la situación en Venezuela es un riesgo geopolítico que tiene que gestionar la empresa. De hecho, ha habido largos periodos de tiempo recientes donde Pdvsa no envió ni un cargamento de curdo a España, como desde finales de 2020 hasta y la primera mitad de 2022.
“La exposición patrimonial total de Repsol en Venezuela a 30 de junio de 2024 asciende a 467 millones de euros, que incluye fundamentalmente la financiación otorgada a sus empresas filiales venezolanas, la inversión en Cardón IV y las cuentas por cobrar con PDVSA”, señala la empresa en su último informe de sus estados financieros remitido al mercado. “El 21 de mayo de 2024, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. (OFAC) concedió una licencia específica que permite a diferentes compañías del Grupo Repsol continuar sus operaciones en Venezuela en un marco de seguridad y estabilidad para el desarrollo de sus planes de negocio”, explica la empresa. “La producción neta media de Repsol en Venezuela en el primer semestre ha alcanzado los 65 miles de barriles equivalentes de petróleo día (60,8 miles de barriles equivalentes de petróleo al día durante el mismo período de 2023)”, detalla Repsol.
“El 17 de abril de 2024, Repsol ha alcanzado un acuerdo con PDVSA por el que Petroquiriquire ha recibido dos nuevos campos petrolíferos a cambio de la deuda comercial histórica (hasta diciembre 2023) de PDVSA con Petroquiriquire.
Asimismo, Repsol y PDVSA han acordado realizar las gestiones pertinentes para extender el plazo de la licencia de los campos de Petroquiriquire hasta 2046”
Con información de Versión Final.








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