El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decidió instalarse varios días en Durán, una ciudad vecina a Guayaquil que ya se encuentra entre las más violentas del mundo. La experta Ana Minga explicó al portal Sputnik que la localidad es usada como sede por las grandes bandas criminales y advirtió que la llegada de fuerza del orden puede generar “acribillados”.
Con algo menos de 300.000 habitantes y distanciada de Guayaquil únicamente por el río Guayas, la ciudad de Durán es desde hace años uno de los epicentros de la violencia en Ecuador. La situación terminó de agravarse en 2023, cuando la tasa de 145 muertes violentas cada 100.000 habitantes la convirtió en una de las ciudades más violentas del mundo.
La intervención militar que el Gobierno ecuatoriano inició a comienzos de 2024 para desbaratar a las bandas criminales que operan en el país no logró revertir la situación en Durán, por lo que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció su decisión de instalarse en la localidad durante una semana para supervisar de primera mano una intervención de policías y militares.
“La próxima semana estaré casi toda la semana aquí en Durán luchando junto con nuestras Fuerzas Armadas y la Policía. Y vamos a entrar con todo“, dijo Noboa el 12 de julio, durante la inauguración de un centro de diálisis en esa localidad. En esa oportunidad, el mandatario también entregó 11.000 chalecos antibalas a efectivos de la Policía.
¿Qué sucede en Durán?
La especialista en Perfilación Criminal Ana Minga explicó que los problemas de violencia en Durán vienen desde hace unos veinte años, cuando la localidad comenzó a consolidarse como un “nicho” para las bandas criminales que operaban en Guayaquil.
“Siempre fue una zona conflictiva y muy peligrosa a la que no entraban policías ni militares”, remarcó la experta, añadiendo que el sitio era utilizado por estas bandas criminales para esconder a personas que secuestraban en Guayaquil o deshacerse de cadáveres producto de sus homicidios”.
Minga caracterizó a Durán como una ciudad con una “población pobre, aislada y con poco acceso a la educación y otros servicios básicos”, un contexto en el que proliferaron los grandes grupos criminales que también azotan a Guayaquil y fueron señalados por el Gobierno como “enemigos internos” a comienzos de 2024 como Los Choneros, Los Lobos, Los Águilas o Los Tiguerones, entre otros.
El incremento de la violencia puede explicarse, indicó la especialista, por el hecho de que la represión al gran narcotráfico, iniciada por el Gobierno de Noboa a comienzos del año, llevó a muchas de las organizaciones criminales a “diversificar su trabajo”, incrementando las extorsiones, los secuestros o el sicariato.
Minga consideró que, si el régimen de “conflicto armado interno” decretado por Noboa no convirtió al país en una “zona de guerra”, esto sí puede suceder ahora en Durán con el ingreso repentino de fuerzas del orden.
“En esta semana Durán va a parecer una zona de guerra, va a haber bajas de ambos lados y acribillados porque es una intervención que nunca ha existido en la zona. Las bandas están atacando muy fuerte y hasta han puesto precio a la cabeza de policías y militares, ofreciendo recompensas de 5.000 y 10.000 dólares a cualquiera que mate a un policía o militar aunque no pertenezca a la organización”, advirtió la experta.
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